viernes, 15 de abril de 2016

Poder Municipal 1925-1944

1925 Ley de Arquitectura
El Concejo Municipal, intentando poner orden en el desarrollo urbano de la capital, dictó el 14 de septiembre de 1925 una Ley de Arquitectura; la cual no permitía, Artículo 35, el uso de aleros.  Los edificios que se construyan deberán tener cornisa y los desagües de los techos deberán bajar a la calle por cañerías empotradas en mampostería, prohibiéndose en absoluto las trompetillas de desagüe.
Esta ley fue promulgada en Gaceta Municipal y el diario vespertino El Luchador. 

Día de la Madre
El Concejo Municipal, decretó la celebración del Día de la Madre, todos los años, el tercer domingo del mes de mayo a partir del 1931.
1931-33
La Municipalidad facilita los terreno  y accede reubicar el Hipódromo en las inmediaciones del Aeropuerto, una obra del Jockey Club de Ciudad Bolívar, presidido por Carlos Palazzi, en la cual cooperaron decididamente la Municipalidad y el gobierno regional.  En agosto se abrió la temporada y por primera vez el coso hípico tuvo una Reina: la Nena Requesens. Los equipos de Ronde y Béisbol que hasta entonces venían escenificando sus encuentros en la Plaza del Convento, se mudaron para el Hipódromo del Morichal que les ofrecía mejor campo y tribuna.

1936
Después de la muerte de Juan Vicente Gómez, la Corte Suprema de Justicia del Estado, asumió la facultad de elegir los concejales hasta 1939 que se instituyó la elección popular para Concejales Municipales.  Asambleas Legislativas y remoción de la mitad de las Cámaras del Congreso.
En consecuencia,la Corte Suprema de Justicia designó a Carlos Boccardo, Andrés Juan Pietrantoni, Octavio Marcano, Marco García Delepiani, Pbro. Rafael Ma. Villasmil, Antonio Rodríguez Ramos y Ramón A. Maradey, para constituir el Concejo Municipal de Heres.
1939.
 En el Consejo la de Heres destacaba como Presidente, Edmundo Cruz Prieto, quien inmediatamente instruyó al alarife José Remigio Fernández para que pavimentara el tramo de la calle Bolívar comprendido entre Boyacá y El Temblador y apoyó la velada del Centro Artístico Guayanés en el Cine América a objeto de que Frank Hernández, promesa del canto, pudiera ir a Caracas a presentarse en la Academia de Música y Declamación, toda vez que las becas de 120 bolívares decretadas por el Gobernado Ovidio Pérez Agreda solo habían alcanzado para que Alejandro Otero, Aníbal Álvarez, Luis Felipe Pérez Flores, Eleazar Alcalá Armas y Humberto Bartola, pudieran proseguir estudios superiores.
El nuevo presidente edilicio, Edmundo Cruz Prieto, no estaba conforme con el comportamiento ciudadano en los sitios públicos. Había una tendencia al relajo de la compostura y para corregirlo en parte dictó un decreto prohibiendo a partir de las 6 de la tarde, durante los días de labor y durante todo el día y la noche de los días feriados, circular por las calles, plazas, paseos y asistir a los locales, espectáculos públicos, trajeados de guardacamisa, camisa o en cualquiera otra vestimenta que dañen la moral pública y afeen la buena compostura propia del vestir”.  Los infractores eran sancionados con multa de 25 a 50 bolívares o arresto provisional.
La entrada de 1940 fue como tradicionalmente venía ocurriendo.  Largos toques de campañas, salvas de artillería en la Fortaleza El Zamuro, sirenas sonando desde los buques de rada y La Electricidad  y después las Radios de la ciudad en sintonía con el Mensaje de Presidente de la República. A las seis de la mañana, las autoridades enarbolaron el Pabellón Nacional en los edificios públicos y a la diez se instalaron la Asamblea legislativa bajo la presidencia del doctor J. M. Gómez Rengel y el Concejal Municipal, presidido por José Rosalino Flores.

1944
En enero de 1944, la Asamblea Legislativa sancionó la Ley Orgánica del Poder Municipal que devolvía a los cuerpos edilicios toda su tradicional autonomía.
Fue cambiado por Acuerdo de la municipalidad, el nombre del Hospital de Mujeres Las Mercedes.  El acuerdo decía: partir del 21 de diciembre de 1944 el Hospital Municipal Las Mercedes se denominará Hospital Municipal “Félix Rafael Páez”, como homenaje póstumo a quien fue iniciador de la creación del edificio donde funciona el nosocomio. El doctor Páez, quien fue durante 30 años director de ese hospital, había muerto el mes anterior.
Después de una intensa campaña de prensa, el Presidente Carlos Tinoco Rodil dictó un decreto el 10 de julio de 1944 destinado para el Hospital Antituberculoso, el edificio en construcción que para la Casa de Protección al Menor había sido decretado el año anterior.  La Municipalidad se sumó al proyecto destinando el producto líquido del Sorteo Extraordinario del Centenario de Ciudad Bolívar. Otro acuerdo entonces de la municipalidad autorizaba al Ejecutivo para construir un Barrio Obrero en la zona adyacente a la Plaza Centurión, en función de lo cual fue dispuesta la reparación y acondicionamiento de las calles y avenidas de tierra de la zona de Ensanche conocida como Los Morichales.


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